
Toda su delicadeza
cruza mis oídos ,
en éste instante
como cálidos gemídos.
***
Desde tu Ser, al fin;
hasta las dulces sales.
Me llevas a ser delfín
en tus Aguas musicales.
Me imagino los sutíles dedos
que, con el son, tocan mi cara;
y en esa atmósfera me enrredo,
como si el piano te abrazára.
Pudiendo cobijarme un momento
en tu iris profundo,
y así salir de aquí contento;
adentrandome en el mundo.
En silencio te veo ,
y admiro la Calma ,
la comprendo ,y creo
conocer tu Alma.
Delgado y Suave
es tu espacio
reflejado de un Ave
despacio . . .
No hay comentarios.:
Publicar un comentario